Viendo a esta niña baterista se me ocurre evocar las escuelas de música que anteriormente existían en las provincias del país.
Casi todas han desaparecido. Héctor Acosta fundó una escuela de música en Bonao hace algunos años, como parte de su compromiso social con la comunidad.
De igual manera han desaparecido las bandas de música provincianas, de donde surgieron muchos de los músicos que conformaban los combos de los 80’s. Wilfrido Vargas, por solo citar uno.
Las escuelas de música y las bandas municipales nutrieron a gran parte de los proyectos musicales de los últimos 50 años.
Se vale una operación “rescate”.
Los músicos de las agrupaciones populares de Puerto Rico son respetados…pero es porque son músicos de escuela.
Tomada de merengala, por su alto interés social



