El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha dado a conocer que sus Fuerzas Armadas prestaron apoyo a los EE.UU. para llevar a cabo la captura del petrolero ruso Bella 1 en el Atlántico Norte, misión que fue realizada a pedido del Departamento de Justicia y liderada por la Guardia Costera estadounidense.
Particularmente, la participación británica en el operativo tuvo lugar desde el mismo momento de su planificación, mientras que posteriormente también quedó reflejada en tareas de vigilancia con medios aéreos no especificados de manera oficial y en el despliegue del buque de apoyo logístico RFA Tideforce.

Al respecto de ello se refirió el actual secretario de Defensa, John Healey, quién afirmó: “Nuestras Fuerzas Armadas del Reino Unido demostraron habilidad y profesionalismo al apoyar la exitosa interceptación estadounidense del buque Bella 1, que se dirigía a Rusia. Esta acción formó parte de los esfuerzos globales para combatir el incumplimiento de las sanciones.
Este barco, con una historia nefasta, es parte de un eje ruso-iraní de evasión de sanciones que alimenta el terrorismo, el conflicto y la miseria desde Medio Oriente hasta Ucrania. El Reino Unido seguirá intensificando sus acciones contra la actividad de la flota fantasma para proteger nuestra seguridad nacional, nuestra economía y la estabilidad global, haciendo que Gran Bretaña sea segura en casa y fuerte en el exterior.“
Por otra parte, y profundizando la línea planteada por el citado funcionario, la cartera indicó que el Bella 1 estaba sancionado por Washington como parte de esfuerzos para limitar el comercio de petróleo iraní; lo que se estima reducirá sus recursos para financiar actividades terroristas en Medio Oriente.
En este sentido, Londres afirma contar con reportes datados de años atrás en los que se observaría al buque ruso como parte de una flota fantasma que tiene vínculos con el grupo Hezbollah y otros grupos de crimen internacional



