En la reunión inaugural de su Junta de Paz en Washington D.C., Trump dijo que queda «algo de trabajo por hacer» para alcanzar un acuerdo con la República Islámica sobre su programa nuclear y que «puede que tengamos que ir un paso más allá».
En los últimos días, EE.UU. ha reforzado sus fuerzas militares en Medio Oriente, al tiempo que se informó de avances en las conversaciones entre negociadores estadounidenses e iraníes en Suiza.
Legisladores demócratas y algunos republicanos han expresado su oposición a cualquier posible acción militar contra Irán sin la aprobación del Congreso.
En sus declaraciones, Trump señaló que los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner -quien además es yerno del presidente- sostuvieron «muy buenas reuniones» con Irán.
«Con el paso de los años, se ha demostrado que no es fácil lograr un acuerdo significativo con Irán», dijo. «De lo contrario, pasan cosas malas».
Un día antes, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló que Irán sería «muy sabio» si aceptaba un acuerdo con EE.UU., y añadió que Trump todavía espera alcanzar una solución diplomática sobre el programa nuclear de Teherán.



