Por Estephanie Carrasco.
La Convención Bautista de Venezuela (CBV) hace un llamado a toda la ciudadanía a mantenerse unida en un espíritu de solidaridad, esperanza y servicio al prójimo. Este es un tiempo en el que la compasión, la cooperación y el amor al semejante deben prevalecer sobre cualquier diferencia.
Al tiempo que expresa su profundo pesar y solidaridad con el pueblo venezolano ante las devastadoras consecuencias del sismo que ha enlutado a la nación.
La CBV, expreso con inmenso dolor, elevamos nuestras oraciones por las familias que han perdido a sus seres queridos, por quienes permanecen heridos, por las personas que aún esperan ser localizadas y por todos aquellos que han visto afectadas sus vidas y sus comunidades a causa de esta emergencia.
Asimismo, convocamos a todas las iglesias bautistas del país a fortalecer los tiempos de oración e intercesión por Venezuela, pidiendo a Dios consuelo para las familias en duelo, fortaleza para los heridos, protección para los equipos de rescate, sabiduría para las autoridades y pronta recuperación para las comunidades afectadas.
En representación de la comunidad bautista venezolana, hablo el pastor Eleazar Bermúdez, este dirigió un mensaje de esperanza y confianza en Dios, recordando las palabras del Salmo 46:1–2:»Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida…»
El pastor Bermúdez afirmó que, aun en medio del dolor y la incertidumbre, la fe en Dios fortalece a las familias y anima a la Iglesia a servir con amor, unidad y solidaridad a quienes hoy sufren las consecuencias de esta tragedia.
Como cuerpo de Cristo, la CBV, reafirma el compromiso de servir con amor y responsabilidad, poniendo a disposición las iglesias, ministerios y voluntarios para colaborar en las labores de asistencia espiritual y apoyo humanitario, en coordinación con las autoridades competentes y las organizaciones de respuesta.
La Convención Bautista de Venezuela invita a todos los creyentes a permanecer firmes en la fe, confiando en que Dios sostendrá a nuestro pueblo en medio de esta prueba y concederá la fortaleza necesaria para reconstruir nuestras comunidades con esperanza, unidad y amor.



