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Detrás del miedo global: ¿Quién controla realmente lo que pasa en el mundo? 

Por Armando Olivero

La historia nos enseña una verdad inalterable: los patrones del comportamiento humano nunca cambian, solo cambian las herramientas.

. Desde la antigüedad, cuando la humanidad intentó centralizar todo el poder en la famosa Torre de Babel en las llanuras de Sinar (Génesis 11:1-9), el deseo de unas pocas élites por dominar la vida de los demás siempre ha estado presente.

Hoy presenciamos una versión moderna de ese mismo intento a través de la tecnología, la economía digital y discursos de control, acompañados de algo aún más destructivo: el negocio del pánico.

En las redes sociales y grandes cadenas mediáticas circulan constantes teorías para infundir terror. Sectores alineados con agendas geopolíticas específicas, interesados en culpar a potencias como Estados Unidos o a figuras como Donald Trump de cualquier catástrofe mundial, han difundido la mentira de que el programa científico HAARP en Alaska es un arma secreta para provocar terremotos y controlar el clima.

La realidad es sencilla: nos venden una fantasía para mantenernos asustados y fabricar un villano a quien todo el mundo odie. Los sismos ocurren por el choque natural de las placas tectónicas; ninguna señal de radio en la atmósfera puede mover la corteza terrestre.

¿Por qué inventan estas historias? Porque una población dominada por el miedo es fácil de manipular. Ya iniciaron años atrás un experimento exitoso con la pandemia del 2019, sometiendo al mundo a un pánico colectivo sin precedentes. Al ver lo fácil que fue paralizar a la humanidad, hoy aplican la misma fórmula.

Paralelamente, grandes cadenas de radio y televisión en Estados Unidos, financiadadas por la izquierda mundial y sectores del Partido Demócrata promotores de la cultura woke, buscan desmantelar el diseño original de la familia, alterar la identidad de género y destruir la doctrina cristiana, atacando la verdadera hermandad humana.

Frente a esta embestida, las torres de soberbia que el hombre levanta siempre terminan convertidas en polvo. Jesús nos dejó un principio inquebrantable: «Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8:32).

Asimismo, el apóstol Pablo nos ordena: «No os conforméis a este siglo, sino transformaos mediante la renovación de vuestro entendimiento» (Romanos 12:2), recordándonos que «si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (Romanos 8:31). No hay algoritmo, agenda ni imperio humano que pueda quebrantar a un alma anclada en la verdad divina. Mantén tu mente despierta y tu fe inmovible: el Señor de la historia sigue en su trono y la luz jamás será conquistada por las tinieblas.