Por Armando Olivero Analista legal
El mundo occidental vive una de sus horas más críticas. Lo que advertía hace poco el pastor Ezequiel Molina sobre los peligros que acechan a Estados Unidos y a nuestra región ya no es una simple teoría, sino una realidad que podemos ver todos los días. El avance del islam en Europa, la pérdida de nuestros valores y los recientes cambios políticos están preparando el terreno para que este conflicto llegue pronto a nuestro continente.
El Espejo de Europa: Un Cambio que ya Comenzó
Para entender lo que le espera a América, solo basta con mirar lo que está pasando en Europa. En países con una gran historia cristiana, como Inglaterra, Francia y Alemania, la población musulmana ha crecido de forma acelerada debido a la inmigración y a una mayor natalidad.
Ciudades europeas y puntos fronterizos como Ceuta, en España, muestran cómo la convivencia pacífica se pone a prueba cuando una cultura con leyes y costumbres muy estrictas empieza a ganar terreno frente a una sociedad cada vez más alejada de la fe. Mientras las iglesias cristianas se vacían, las comunidades islámicas mantienen fuerte su identidad, cambiando la vida de barrios enteros y escuelas.
Las Elecciones en EE. UU.: La Puerta de Entrada
Este problema global se conecta directamente con la política de Estados Unidos. Los resultados de las recientes elecciones de medio término abrieron una ventana peligrosa: el Congreso estadounidense ha ganado una fuerte presencia de corrientes de izquierda y de un liberalismo extremo que promueve ideologías de género y debilita a la familia tradicional y las leyes que defienden la vida.
En su afán por borrar las bases cristianas que hicieron fuerte a esta nación, estos sectores políticos abren un vacío moral. Ese vacío es aprovechado hábilmente por el islamismo para expandir su influencia en universidades, gobiernos locales y comunidades.
¿Llegará la «Guerra Santa» a América?
La historia nos enseña que lo que pasa en las grandes potencias tarde o temprano llega a nuestra América. Si la alianza entre el liberalismo radical y el crecimiento del islam logra dominar la política estadounidense, las consecuencias para los cristianos serán muy duras. No hablamos solo de debates políticos, sino del riesgo real de sufrir persecución, pérdida de la libertad para predicar y un sometimiento de la fe cristiana.
Una Lección Profética que No Debemos Ignorar
Desde el punto de vista bíblico, estas sacudidas mundiales no son una sorpresa. Jesucristo ya había advertido que los tiempos finales estarían llenos de confusiones y persecuciones, y que todo esto debe cumplirse antes del fin.
Esto nos recuerda lo que pasó cuando Jesús anunció su muerte: Pedro, viendo las cosas con una mentalidad humana y terrenal, intentó detenerlo diciendo que eso no debía pasar. Pero Jesús le respondió con firmeza: “¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres”.
Así como el plan de Dios no se podía detener, las señales proféticas de nuestro tiempo tampoco se pueden evitar. La Iglesia no debe ignorar la realidad ni actuar con tibieza queriendo frenar lo que ya está escrito.
Conclusión: La Ineludible Batalla por Nuestra Fe y Libertad
Saber que el cumplimiento profético es inevitable no nos reduce a simples espectadores pasivos ni a víctimas resignadas. Como creyentes y ciudadanos, nos asiste el derecho inalienable y el deber moral imperativo de defender nuestra fe, nuestras familias y nuestras naciones. Entender el reloj profético de Dios no nos paraliza: nos moviliza con urgencia y autoridad.
Como analista legal y teólogo, afirmo con total rotundidad que la rendición no es una opción para la Iglesia de Jesucristo. Es momento de ponernos de pie, dar la batalla en la arena pública, ejercer un voto firme en defensa de los principios bíblicos y enfrentar sin temor el avance del totalitarismo eclesiástico e ideológico. La profecía marca el rumbo del mundo, pero nuestra fidelidad y resistencia determinan de qué lado de la historia nos mantendremos firmes hasta el final.






















