Ya la semana pasada otro grupo de radicales, dirigido por dirigentes municipales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), arremetieron contra los opositores que preparaban un acto político en Maracaibo, capital del estado fronterizo de Zulia. La decidida respuesta de los opositores, que lanzaron una lluvia de sillas contra los chavistas, evitó que el presidente del Parlamento democrático fuera agredido.
«Le digo claro a Maduro: aquí estamos y aquí vamos a estar hasta lograr con nuestra gente la democracia de nuestro país. Nos van a ver en todo el país, no nos vamos a echar para atrás. Hace una semana quisieron sabotear, diría que salieron con las tablas en la cabeza, pero fue con las sillas en la cabeza que salieron», subrayó Guaidó tras acabar el acto proselitista.


