«Este año demostramos que San Luis no solo sabe celebrar, sino que sabe hacerlo con disciplina y responsabilidad», expresó Valera. «Estamos muy orgullosos de lo que logramos juntos.»
Con esta exitosa celebración, San Luis ha dado un ejemplo claro de cómo se puede transformar una tradición, manteniendo su esencia religiosa, pero sin perder la oportunidad de ofrecer un evento que sea seguro, respetuoso y ejemplar para las nuevas generaciones.









