El Día Internacional del Hombre se conmemora cada 19 de noviembre con el objetivo de repensar cuál es su papel en la familia, la comunidad y la sociedad; y de qué manera pueden aportar a las comunidades y cuáles son sus experiencias.
Es una oportunidad para concientizar acerca de la importancia del cuidado de la salud mental y física del género masculino, y su papel en el mundo.
Se trata de una jornada que no busca competir con ninguna otra conmemoración, sino aportar una mirada distinta al cuidado, la inclusión y la equidad de género. Muchos comparan esta efeméride con el Día de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo. Sin embargo, se tratan de enfoques diferentes que no poseen la voluntad de contrastar luchas.
El núcleo de este día consiste en promover modelos positivos de masculinidad para poder alcanzar así relaciones más sanas, entornos respetuosos y una cultura que aborda sin tabúes la vulnerabilidad, la salud emocional, el autocuidado y la responsabilidad social compartida.
En el mundo, existe otro día dedicado al hombre. Se trata de la festividad de San José de Nazaret, cada 19 de marzo. Este día celebra a este santo del catolicismo, que es considerado como una figura de paternidad, bondad y fe.
¿Por qué se celebra hoy el Día del Hombre?
Esta celebración se fue construyendo con el pasar de los años a lo que es hoy en día. En 1968, un periodista norteamericano llamado John Harris informó acerca de la falta de equidad en el sistema soviético: “Se promovió con fuerza el Día de la Mujer, pero no se hizo lo mismo con el hombre, que quedó relegado como un defecto del sistema comunista”.
Por su parte, en 1992 Thomas Oaster, el director del Centro de Estudios Masculinos en la Universidad de Misuri-Kansas, Estados Unidos, impulsó la importancia de celebrar esta jornada



