CNN.-La respuesta a la matanza de su líder supremo, Ali Jamenei, ha desencadenado una reacción que pocos observadores esperaban. El régimen ha disparado más de 400 misiles balísticos y casi 1.000 drones contra Estados árabes a lo largo del golfo Pérsico desde la muerte de Jamenei, según Gobiernos regionales.
Aún más sorprendente fue la rápida escalada por parte del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés). Tácticas que antes se consideraban de último recurso se desplegaron en las primeras 72 horas. Centros urbanos, infraestructura energética, aeropuertos y hoteles en los Estados árabes del golfo fueron atacados, sacudiendo a poblaciones que durante mucho tiempo se habían acostumbrado a su relativa seguridad.
Irán despliega “defensa en mosaico”

En tres días, los devastadores golpes de Irán paralizaron la industria turística del golfo, dejaron fuera de servicio algunas instalaciones de petróleo y gas, atacaron aeropuertos internacionales y bases estadounidenses, mataron a soldados estadounidenses, hirieron a decenas de civiles y sembraron un caos generalizado que finalmente generó la caída de tres aviones de combate estadounidenses por fuego amigo.



