Por: J. C. Malone
Desde que se encontró el primer diamante en Sudáfrica, en 1867, se extraen gemas; 159 años después, la minería multiplica las fortunas de los accionistas, empobreciendo a poblaciones enteras.
James Michener, en su novela “The Covenant” (El Pacto de la Alianza), explica cómo los holandeses combinaron racismo, religión y avaricia en Sudáfrica para crear el apartheid. Controlaron todas las riquezas, perpetuando a los sudafricanos en la pobreza abyecta.
Los “pioneros” cazaban nativos, llamados “pequeños hombres marrones”, y los obligaban a excavar una fosa en busca de diamantes. Si los desdichados encontraban diamantes, los holandeses les tiraban comida; si no, morían de hambre. Los holandeses lo advertían por el olor a putrefacción.
Eran hombres de fe, su Dios les proveía más “pequeños hombres marrones” para la fosa y seguían intercambiando diamantes por comida. Los desdichados convivían y comían entre cadáveres putrefactos.
Holandeses e ingleses crearon fortunas alucinantes, dejando a los sudafricanos depauperados; repitieron eso en todo el planeta.
Holandeses e ingleses crearon fortunas alucinantes, dejando a los sudafricanos depauperados; repitieron eso en todo el planeta.
En la segunda mitad del siglo XX, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) formó una minera que controlaba todas las minas de oro del mundo. Así financió sus operaciones y expandió el dominio estadounidense.
Antonio Imbert Barrera, uno de los conjurados que mataron al dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo en 1961, “se enganchó” como general del Ejército Nacional y tiene un récord mundial. Increíblemente, logró quebrar la mina de oro Rosario Dominicana, en Pueblo Viejo, Cotuí. Hoy ese lugar es más pobre que antes de explotar el preciado metal.
Antonio Imbert Barrera, uno de los conjurados que mataron al dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo en 1961, “se enganchó” como general del Ejército Nacional y tiene un récord mundial. Increíblemente, logró quebrar la mina de oro Rosario Dominicana, en Pueblo Viejo, Cotuí. Hoy ese lugar es más pobre que antes de explotar el preciado metal.
El oro perdió importancia estratégica en 1971, cuando Richard Nixon lo eliminó como reserva monetaria del dólar; entonces nació el petrodólar. En los 80, con las privatizaciones de Ronald Reagan, la CIA “privatizó” su minera, que hoy es Barrick Gold.
Antes de explotar el oro de San Juan de la Maguana, el gobierno debe demostrar buena fe y renegociar un contrato más favorable con Barrick Gold. El oro sube de precio, pero nuestras ganancias no aumentan.
Históricamente, ningún pueblo salió de la pobreza explotando su oro; desde antes de las minas del rey Salomón, hasta hoy, la minería es la peor maldición para los pueblos.
Históricamente, ningún pueblo salió de la pobreza explotando su oro; desde antes de las minas del rey Salomón, hasta hoy, la minería es la peor maldición para los pueblos.
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