Por Miqueas Alba/Especialista en Asuntos Viales
Santo Domingo, R. D.- Los dominicanos nos enfrentamos a una segunda Semana Santa muy diferente a las vividas en años anteriores. A parte de la ley 63-17 tenemos medidas que ha establecido el gobierno para poder controlar la población y el libre tránsito. Nos toca a cada persona que circule en las calles sea como peatón, conductores de automóviles, autobuses, camiones de provisiones de primera necesidad como transporte de comidas, combustibles y motoristas hacer cumplir no solo la ley que regula el tránsito en la Rep. Dominicana sino, las disposiciones del gobierno para controlar el libre tránsito de personas y medios de transporte.
Que podemos hacer cada uno de nosotros?
Lo primero es pensar en lo solemne de esta fecha. Es una fecha de conmemoración no de festejar y perder los estribos consumiendo alcohol desenfrenadamente y después exponernos en las vías como transeúntes o conductores sin dominio de nuestras facultades.
Si tenemos hijos jóvenes vamos a recordarles el respeto a las leyes, el respeto de las medidas establecidas por las autoridades. Los padres demos el ejemplo de respeto y de fiel cumplimiento a las medidas dispuestas.
Si cada familia se propone en estos días hacer fiel cumplimiento de las leyes establecidas para la circulación y las medidas por la pandemia de seguro tendremos una semana de muy pocos accidentes que podamos lamentar.
Debemos recordar que hay leyes claras que castigan con cárcel y multas grandes las personas que sean sorprendidas conduciendo bajo el efecto del alcohol.
Nos corresponde a cada ser humano que circule de una manera u otra hacer nuestra parte y hacer de estos días los mejores y que no haya razones para lamentarnos.
Como lo logramos?
Primero, respetando el derecho de los demás.
Segundo, recordando que debemos ceder el paso y no enfrascarnos en discusiones vanas por cosas sencillas como un estacionamiento, un rebase inoportuno e imprudente, un giro a la izquierda, entre otras cosas que se son simples pero dicen mucho de la madurez de cada ser humano.
Tercero y un punto súper importante recordar que una decisión nuestra al caminar o al conducir puede decidir el destino inmediato nuestro y el de muchos.
Recordemos que:
Somos únicos, inigualables, así somos cada uno de nosotros, da lo mismo lo que tengamos, más o menos, no importan los bienes materiales, el estatus o cualquier otra cosa que podamos tener …
Lo importante somos nosotros, nuestra persona, nuestro interior, aquello con lo que hemos crecido, vivido y experimentado.
Eso nos hace únicos, nos da un sello único e intransferible, nadie más podrá tenerlo, nunca se podrán hacer con él.
La Vida, es lo que nos pertenece, lo que nos hace únicos e inigualables, nos da el sello de identidad y a veces, solo a veces, consigue que vivamos una historia única y verdadera, nuestra propia vida.
No lo dudes y vive la tuya, dibuja tu propio mapa, elige tú destino…


