Por Armando Nolasco
Fueron sentenciados anoche a 18 meses de prisión preventiva, el grupo de implicados en el señalado entramado de corrupción, denominado Operación Coral, el cual tiene como principal cabecilla al mayor general (ERD), Adán Cáceres Silvestre.
El pedimento del Ministerio Público a la jueza del juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional, kenya Romero, en contra de los imputados mayor general Adán Cáceres Silvestre, jefe de seguridad del expresidente Danilo Medina, la pastora Rossy Guzmán Sánchez y su hijo, el cabo policial Tanner Antonio Flete Guzmán, el coronel policial Rafael Núñez de Aza, Raúl Alejandro Girón Jiménez y el sargento de la Armada, Alejandro José Montero Cruz, solicita que estos sean enviados al Centro de Corrección y Rehabilitación de Najayo hombres y mujeres, por un periodo de 18 meses.
Dicha solicitud está encabezada por los fiscales de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) y de Persecución del Ministerio Público, que encabezan Wilson Camacho y Yeni Berenice Reynoso.
Tanto Camacho como Reynoso solicitaron al tribunal declarar como «complejo» el proceso en contra de los encartados.
Durante su exposición, Berenice Reynsoso, quien presentó las conclusiones finales del pedimento de coerción en contra de los encartados, consideró que por la gravedad de los hechos y la posibilidad de sustraerse del proceso, están dadas las condiciones para el tribunal imponerles 18 meses de prisión preventiva.
“Nosotros no creemos en privilegio irritante, nosotros no creemos en que por ser militar se tiene que dar un trato distinto, no, tiene que protegérsele sus derechos fundamentales, como tenemos que tutelárselo a todos los ciudadanos”, dijo Reynoso.
Dijo que la investigación es una de las más complejas que tiene el Ministerio Público y que los testigos dicen que temen a declarar contra altos mandos militares “porque no están todos los que son aquí; tenemos temor porque nos han estado llamando, y presionando”.


