
En poco más de siete días casi 500 haitianos han sido interceptados a su llegada a las costas de Florida a bordo de abarrotadas embarcaciones, una señal inequívoca de una crisis migratoria a la que Estados Unidos solo responde con deportaciones, según denuncian organizaciones de esa comunidad en Miami.
Es una «huida desesperada» del caos y la violencia rampante que reinan en Haití, donde hay un «gobierno de facto y criminal que es apoyado por Estados Unidos», denunció a Efe Marleine Bastien, la fundadora y directora ejecutiva de la organización con sede en Miami Family Action Network Movement (FANM).
El 14 de marzo 123 haitianos fueron aprehendidos por efectivos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), con ayuda de la Guardia Costera y otras agencias federales y locales, tras su desembarco a una zona residencial en los Cayos de Florida (EE. UU.



