as investigaciones apuntan a que el núcleo familiar operaba una compleja red criminal dedicada al narcotráfico, lavado de activos, contrabando y otras actividades ilícitas, ocultando bienes millonarios a nombre de presuntos testaferros.
El Ministerio Público, a través de la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, puso en marcha una operación, que incluyó 17 allanamientos simultáneos en propiedades atribuidas a la organización
Los operativos arrojaron evidencias clave para sostener la acusación de que la familia Caminero Borgen encabeza una estructura criminal que opera desde el municipio Santo Domingo Este.
A pesar de que David Caminero nunca ha declarado ingresos superiores a RD$15,000 mensuales, las autoridades han identificado bienes que superan los RD$23 millones, incluyendo un edificio de tres niveles en la carretera Mella, registrado a nombre de un ciudadano haitiano señalado como su presunto testaferro.
Además del principal imputado, fueron arrestados su madre, Olga Borgen, y su hermano, Enmanuel Caminero Borgen, quienes enfrentan cargos por su presunta participación en la red. El padre, Gregorio Bernardo Caminero Batista, también señalado como parte de la estructura, se encuentra prófugo.

El expediente también vincula al grupo con el tráfico ilícito de migrantes y juegos de azar ilegales, lo que podría ampliar el alcance de las acusaciones. La operación representa uno de los golpes más amplios de los últimos meses contra estructuras delictivas que se ocultan bajo fachadas familiares y aparentes condiciones de humildad económica.
El órgano acusador continúa con el levantamiento de pruebas y la identificación de bienes que habrían sido adquiridos con fondos ilícitos, mientras avanza el proceso judicial en contra del llamado «Patrón de Mendoza» y su entorno



