Por: Cristian Santana /Abogado\
Al presidente Luis Abinader y al ministro de migración, Venancio Alcántara, va mi llamado ante la denuncia de que el consulado dominicano, en el vecino país de Haití, estâ cerrado, y aún así, se continua otorgando visados a los nacionales haitianos.
O sea, que ante esta grave denuncia no se ha visto que las autoridades compententes hayan iniciado una investigación en cuanto a ese accionar, el cual señala la existencia de manos maligna y traidora.
Señor presidente Luis Abinader, yo entiendo que eso no debe quedar así. Todo el que este envuelto, que trabaje en ese consulado, debe ser destituido y sometido a la acción de la justicia, porque ya esta bueno que personas traidoras continuen comprometiendo la seguridad de nuestro pais, por lo que considero que estos indolentes deben ser desterrado de la República Dominicana, la patria de Duarte, Sánchez y Mella.
Yo los considero unos «vende patria», que no sienten ni un apice de amor por nuestro país.
El que no siente amor por su país, la patria que le vio nacer, no debería existir. Por lo que le pido señor presidente, que todo el que está o estuvo envuelto en ese accionar maligno no debe seguir laborando en esa institución.
Ya está bueno de que a mí amada República Dominicana, gente dizque llamado dominicano, que lo que dan es asco, la sigan maltratando como lo han venido haciendo un sin número de gentes inescrupulosas y traicioneras.
Señor presidente Luis Abinader, aquí habemos dominicanos que nos duele nuestro país, y ante esta ola de inmigrantes indeterminada estamos preocupados porque no sabemos cuál serâ el destino de nuestra amada República Dominicana.
Ya esta bueno señor presidente, pues desde que yo nací me dotaron de un documento llamado «acta de nacimiento» que me acredita que soy dominicano, y que éste es mi país. Me educaron y me enseñaron que debía sentir respecto y amor por nuestros patricios, nuestros padres de la patria.
Me enseñaron que ellos lucharon y dieron sus vidas para dejarme una patria libre e independiente. Y hoy siento coraje al ver còmo personas desaprensivas, dizque llamados dominicanos, por conseguir un maldito pesos venden nuestra soberanía.
Señor presidente, soy un dominicano que ya está decidido que si hay que volver a pelear con el maldito país de Haití, yo estoy dispuesto, con tal de defender mi país, y así dejarle un país libre de una haitianizacion a mis hijos.
Señor presidente, actúe.




Entiendo que somos soberano y un país independiente, debemos regir y aplicar las leyes de inmigración como todo país independiente, sin violar los derechos humanos, como hace Europa y Estados Unidos, sólo, que nosotros tenemos que cambiar la forma de gobernar y castigar los corruptos 👉 que le han robado al pueblo Dominicano