El incendio que devasta el suroeste de la Comunidad de Madrid amenaza ya El Escorial y su histórico monasterio, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, mientras las llamas también avanzan hacia la estación de seguimiento espacial de Robledo de Chavela, una instalación estratégica de la NASA para las misiones de exploración del espacio.
En paralelo, la Guardia Civil ha detenido este viernes a una persona e investiga a otra por su presunta relación con el incendio forestal de Burgohondo (Ávila), uno de los grandes fuegos que mantienen a España en situación de emergencia nacional. Según las primeras pesquisas, el incendio se habría originado por el uso de maquinaria pesada en una zona donde este tipo de trabajos estaba restringido debido al elevado riesgo de incendio.
Mientras avanza la investigación sobre el origen del fuego, España sigue haciendo frente a una grave ola de incendios forestales, avivados por el viento y las altas temperaturas. El Gobierno declaró el jueves por la noche la emergencia nacional.
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, ha advertido de que «queda muy poquito» para que el incendio de Burgohondo y el gran frente activo en la Comunidad de Madrid lleguen a unirse, una posibilidad que agravaría aún más la emergencia y complicaría las labores de extinción.
El Ejecutivo español ha pedido ayuda a Bruselas para que active el mecanismo europeo de respuesta. La petición incluye al menos cuatro hidroaviones para luchar contra los incendios. La Comisión Europea ha confirmado el despliegue de cuatro aviones anfibios Canadair CL-415, dos procedentes de Grecia y otros dos de Italia, además del apoyo del sistema de satélites Copernicus para seguir la evolución de los incendios.