Por Cristian Santana/abogado
En éste artículo quiero referirme a Alex. ¿ Quién es Alex?, Alex es un joven de nacionalidad haitiana indocumentado, que se pasea en todas sus canchas por las calles de nuestro país.
El tienes varios años residiendo en la República Dominicana, y según él me cuenta cuando quiere ir a su país, a ver la poca familia que le queda en Haití, él se vale de una estrategia que le ha funcionado siempre, se asesora por dónde es que Migración está haciendo el «allante» de recoger los haitianos indocumentados, cual avenida de la capital dominicana es que Migración va a pasar, y él se asesora y justamente trata de estar por donde se está recogiendo para al asomarse por el lugar, la guagua de Migración, mejor conocida como la camiona, le eche mano y lo suba.
Y justamente Alex trata de que las autoridades de Migración le echen mano y lo monten a la guagua o camiona, para ser llevado a la frontera y de allí para alante, él se la ingenia para llegar a su país a ver sus gentes que tiene allá.
Según él me dice ‘dura el tiempo que tiene programado junto con su familiares allá’, y cuando decide regresar vuelve y coge para la frontera y le da par de pesos a cualquier guardia Dominicano, de los que están custodiando nuestra frontera alegando que le dejen pasar a este lado dominicano a comprar, y de hay para lante él coge un vehículo que lo traslada para la capital de la República Dominicana.
Según Alex, él sólo invierte ese par de pesitos para venir a nuestro país, ya que el viaje de ida le sale gratis. Y me pregunto yo: «Como es posible que nuestras autoridades, las cuáles pagamos mes por mes a través de nuestros impuestos, se presten a tal bajeza e indolencia patria, un conociendo lo caro que le sale al Estado Dominicano tener una frontera custodiada, para que estos militares se atrevan a traicionar a su Patria. Eso se llama traición a la patria, el que traiciona su patria yo lo califico como la persona más baja que puede existir.
El traicionero no piensa en la familia, no tiene hijos que no piensa en ellos, y con prácticas como estas vemos hoy el «dolor de cabeza que tiene la República Dominicana», a punto de ir a la guerra para defender su patria, porque tenemos el enemigo en nuestra propia casa; y todos nos preguntamos cómo sucedió. Fue en un abrír y cerrar de ojo que nos invadieron.
Y yo me hago la pregunta: «Cómo este mal se propagó tan rápido?. Y razono: Por mi casa hay un vecino que en días pasados me dijo que estábamos invadidos de nacionales haitianos, y yo le dije si, y usted le tiene tres viviendas rentadas. Por sólo pensar en el dinero es que estamos como estamos, invadidos.
Hoy nos preguntamos cómo vamos a eliminar ese mal, oh fácil, el problema está en la frontera, el problema está con los militares que mandamos disque a proteger y a cuidar nuestra frontera, el mal se corta de raíz. Cuando el mal se cure de raíz los que están dentro se sacan y no van a ser peligro para la Patria de Duarte, Sanchez, Mella y Luperón.

