La reputación de los gobiernos son uno de los conceptos más difíciles de sostener, porque está basada en hechos, pero también en percepciones. Para mantener los niveles de aprobación que tiene el gobierno del presidente Luis Abinader hubo que explicarle a una población incrédula, heredera de una grave desconfianza, que el proyecto de país que se emprendía bajo el simbolismo de la palabra cambio había
iniciado su marcha con certeza, a pesar de la incertidumbre originaria de la crisis de salud y remarcada con la guerra y sus derivaciones.
En el caso particular de una institución como el Ministerio de Energía y Minas-MEM, que no vende placer como el turismo, sino algo abstracto hasta que no llega el progreso y el crecimiento que es el desarrollo, su rector Antonio Almonte, tuvo que tomar el micrófono y bajo el imperio de la pluma explicarle a la población día a día, que el país está siendo manejado idóneamente, generando políticas basada en un plan de gobierno, que reorganiza e invirtiendo para lograr el mejor bienestar de los ciudadanos.
El viernes retropróximo, ese ministerio cumplió 9 años de existencia. Es en los dos últimos años que esta institución ha podido redefinirse y alcanzar el peso de la eficiencia administrativa.
Antonio Almonte logró desarticular la CDEEE, que era una de las dependencias del
ministerio y que concentraba todas las funciones de la energía desde la generación, la
transmisión y la distribución. Con su desaparición, solo en alquiler, el gobierno se
economiza 300 millones de pesos al año. A esto se le suma, cerca de 1000 personas
que cobraban sin asistir, ni rendir ningún tipo de labor.
Pero, por encima de corregir estas ligerezas, el ministro Almonte se dispuso a convertir
el Ministerio de Energía y Minas, en la institución más transparente de la administración
del Estado, y lo logró.
Aunque posiblemente ocupe ese diáfano lugar junto a otras instituciones públicas, si
observamos los datos producto de investigaciones concluyentes de entidades que se
dedican a la transparencia, puede verificarse que no hay un centavo que se haya
gastado en ese ministerio que no tenga una correcta justificación y que además sea
dado a conocer a toda la ciudadanía.
En estos dos años, Energía y Minas, colocada en el punto más alto de la eficiencia, se
ha consolidado y ha comenzado a jugar su verdadero rol. Actualmente se está
supliendo el 98% de energía demandada. Punta Catalina llena solo el 30%.
Fue aprobado el Pacto Eléctrico con la firma de todos los partidos y fuerzas transpaavivas de la
nación. Y debido a las complejidades mundiales, como es el elevado costo deltranspa

