Por Cristian Santana Asi lo dijo José Marti «Con Haití no hay solución», es una gran masa de gente sin ninguna solución, y como país que no tiene solución vienen cada día a invadirnos. Nada hacemos con aplicar nuestra política migratoria, si cuando desportamos veinte entran cuarenta. es un país que nada le importa saber cuándo en un lugar no se le quiere, que su presencia molesta, que son cargas donde quiera que van, ya que ellos siempre tratan de imponerse a la fuerza. Su cultura no tiene nada de principios, es totalmente arraigada. Argentina busco la solución para librarse de ellos, poniéndolo a firmar un contrato de salida voluntaria, donde le advierte que durante nueve años son inadmisibles a suelo argentino, y se veían en manada firmada dicho documento, en la cual se le daba vuelo gratis hacia su país de origen, el fallido Haití. Un pais que le fascina lo grátis, y que de seguro en un futuro no muy lejano, de esos que firmaron dicho documento no es de sorprendernos que Argentina verá a esos haitianos que firmaron dicho acuerdo de nuevo en su suelo. Haití es un país que es un problema para la región, sus gentes no tienen honor. En pleno siglo XXI ese país vive sumergido en la indulgencia, ya que es un país dónde su gente actúan de forma trival, si los países que no hacen frontera sufren la embestida de esa masa de gente sin cultura, imagínense lo que sufre la República Dominicana, que lamentablemente hacemos frontera con un país que al parecer no hay ninguna solución con el mismo. Hablar de Haití es hablar de atraso, su ignorancia y arrogancia no lo deja echar hacia delante, es un país que apesar de vivir sumergido en la pobreza, su gente piensan que sus problemas otros países tienen que resolverlo Cada día que pasa se reproducen en manada, ellos piensan que ellos están así por culpa de otros países. No, ellos están así porque piensan que toda la vida los demás países van a seguir tendiendoles las manos, pero no, ya los países están cansados de tenderle y tenderle las manos y aún así no arrancan. Ya está bueno Haití, arrecostada.

