Por el Dr. Daniel Rondôn Monegro
En la vida de las naciones, como en las instituciones que tienen preponderancia social, económica, cultural y académica, siempre han incidido y gravitado personalidades que por su impronta y aportes permanecerán perenne de grato recuerdo en las memorias históricas de los pueblos y de la sociedad. La historia es prolija en estos personajes; Moisés, Julio César, Hammurabi, Solón, Gutenberg, Cristóbal Colón, Lutero, Galileo Galilei, Lincoln, Duarte, Caamaño,Juan Bosch, Peña Gómez, Gandhi, Mandela y la Madre Teresa de Calcuta.
Y es que cuando la vida te da una oportunidad para servir a tus semejantes no puedes fallar; en el caso de los profesionales del Derecho hemos tenido grandes presidentes que han dejado un legado para presentes y futuras generaciones de Abogados de togas y Birretes. Para muestras solamente dos botones: son los casos de los pasados Presidentes que la Abogacía Nacional conoce como los dos Diego, el primero responde al nombre de Diego Babado Torres, ex Presidente de la más vieja institución de Abogados de la República Dominicana, la Asociación Dominicana de Abogados (ADOMA) madre y maestra de la otra institución, también presidida por él: El Colegio de Abogados de la República Dominicana. En dicha institución, Babado Torres, fue miembro de la
Escuela Nacional de la Magistratura, en representación de la abogacía nacional e internacionalizó la institución de los juristas, siendo este uno de sus legados.
Ahora nos referiremos al segundo de los Diego, nacido en Bonao, una de las 14 provincias del
Cibao; pasado Presidente de la Asociación de Abogados de Bonao y luego de la Seccional de
Abogados de la misma provincia. Luego fue electo Presidente de todos los juristas del país, me estoy refiriendo a Diego Arquímedes García Ovalles, quien ha ocupado la presidencia en dos
honrosas ocasiones (2010 y 2012); nosotros los abogados hemos tenido excelentes presidentes,
tales como los padres fundadores de nuestra institución : Hernández Díaz , José Fernando Pérez Volquez, Santelises , Fidias Aristy, Arias Mota, Wilson Gómez Ramírez, Franklin García Fermín, Aníbal Sánchez, Diomedes Olivares, Miguel de La Rosa, Julio Cesar Terrero y el Presidente Histórico Miguel Surun Hernández. García Ovalles, fue un extraordinario presidente, sus grandes aportes al desarrollo de la profesión del Derecho están escritos en letras indelebles, la educación continua, la incorporación de diversas asociaciones de Abogados, como asociación de abogados militares y policiales ( ADAMP) y su aporte más imperecedero, la creación y puesta en funcionamiento de LA ESCUELA NACIONAL DE ABOGADOS (ENA), consagrada en la ley 3-19, verdadera institución académica por donde han recibido la educación continua más de 67 mil abogados en todas las ramas de conocimiento jurídico. Estas han sido impartidas por los más grandes pensadores y maestros del Derecho, tanto nacionales como internacionales, de la talla de

